Nuestra inspiración
No diseñamos mirando pasarelas: miramos selva, páramo y Andes. Cada colección ÉCLAT traduce una especie, un color o un vuelo de la naturaleza colombiana al lenguaje del oro.
Cuatro referentes de nuestra fauna y flora, y las colecciones que nacieron de ellos.
Pocas imágenes son tan colombianas como una nube de mariposas amarillas. Ese vuelo ligero e imposible de ignorar fue el punto de partida de nuestra colección permanente: eslabones esculpidos a mano, alas por alas, para llevar ese movimiento en el cuello y la muñeca.
Ver Colección MariposasLa flor nacional de Colombia tiene una curva imposible de imitar en línea recta. Esa misma tensión —pétalos que se enroscan sin romperse— inspira las líneas fundidas y anudadas de nuestra colección de anillos escultóricos.
Ver anillos y pulserasColombia alberga más especies de colibríes que ningún otro país del mundo. Ese destello iridiscente que cambia según la luz es la razón por la que trabajamos el oro cepillado y espejado en nuestras piezas de aretes: para que, como sus alas, cambien con cada movimiento.
Ver aretesEn el Valle de Cocora crece la palma más alta del mundo: un trazo vertical, esbelto, que parece tocar la niebla. Esa misma verticalidad inspira nuestras cadenas de líneas largas y limpias, pensadas para alargar el cuello como lo hace la palma con el paisaje.
Ver collaresDe la selva al taller
Antes de tocar el oro, dibujamos. Observamos alas, pétalos y plumas hasta entender qué los hace inconfundibles, y solo entonces empezamos a traducirlos en cera, molde y metal.
El resultado no es una copia literal de la naturaleza: es su actitud, su equilibrio y su brillo, reinterpretados para acompañarte todos los días — no solo en temporada de flores.
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Descubre cómo un pequeño taller en Bogotá llegó hasta aquí.
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